El Gobierno apura la negociación para suspender las Paso
Cinco gobernadores radicales acompañarían una suspensión en 2027.La Libertad Avanza necesita 37 votos en el Senado y confía en que los mandatarios aporten 7 u 8.
La Casa Rosada aceleró las negociaciones con los cinco gobernadores radicales para intentar suspender las Paso nacionales en 2027 y conseguir la media sanción del proyecto en el Senado antes de que termine octubre. El oficialismo necesita reunir 37 votos para aprobar la iniciativa y confía en que Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Leandro Zdero (Chaco) y Alfredo Cornejo (Mendoza) puedan aportar entre siete y ocho respaldos en la Cámara alta.
El entendimiento todavía no está cerrado y tampoco hay una posición uniforme dentro de la UCR. La coincidencia pasa, por ahora, por aceptar una nueva suspensión de las primarias, mientras la eliminación definitiva genera más reparos entre los mandatarios.
Valdés, gobernador de Corrientes, es quien fue más lejos. "Nosotros siempre estuvimos en contra de las Paso y vamos a seguir estando en contra", afirmó. Incluso consideró que discutir su eliminación "no sería descabellado" y reclamó avanzar sin demoras: "Si hoy estamos todos de acuerdo es ya. Hay que ir ya".
Sadir, en cambio, marcó una diferencia. El mandatario jujeño sostuvo que "podríamos suspender otra vez, como ya ocurrió, pero no eliminarla" y defendió el mecanismo al señalar que las Paso "son una buena herramienta".
Pullaro también respaldó una suspensión a nivel nacional. Argumentó que "se han usado muy poco e imprimen un gasto muy grande", aunque aclaró que en Santa Fe la experiencia es distinta. "Es una herramienta que en la provincia sí sirve y la hemos usado", explicó.
Zdero ya tomó una decisión similar en Chaco, donde su gobierno impulsó la suspensión de las Paso provinciales para 2027. En sus contactos recientes con la Casa Rosada transmitió una posición favorable a avanzar también con la suspensión a nivel nacional.
Cornejo, por su parte, planteó que las primarias pueden resultar útiles cuando existe competencia interna, pero cuestionó su realización cuando los principales espacios llegan con candidaturas definidas. "Creo que las Paso no han sido mal sistema cuando se las ha usado", sostuvo durante el viaje a París.
El Gobierno pretende aprovechar ese punto de encuentro y transformar las definiciones públicas de los gobernadores en votos concretos. La estrategia es que el acuerdo con los radicales funcione como primer paso para construir la mayoría necesaria en el Senado.
La negociación ganó velocidad después de la Argentina Week en París, donde estuvieron Valdés, Sadir, Zdero y Cornejo. Pullaro no integró la delegación, pero ya había fijado su postura antes del viaje.
La Casa Rosada considera a octubre como un mes clave para resolver la reforma electoral.
También busca votos en el Norte
En ese esquema, la Casa Rosada pondrá especial atención en Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Raúl Jalil, de Catamarca; Gustavo Sáenz, de Salta, y Hugo Passalacqua, de Misiones. A diferencia de la negociación conjunta prevista con los radicales, con estos gobernadores la estrategia será individual y estará atada a las demandas específicas de cada provincia.
Los reclamos incluyen recursos, obras, transferencias y otras respuestas pendientes de la Nación. El Presupuesto 2027 aparece como una herramienta central dentro de esas conversaciones, junto con otros proyectos que también requieren respaldo parlamentario.
Un antecedente reciente muestra el peso de esas negociaciones. Para avanzar con la reducción de los subsidios al gas en las zonas frías, el Gobierno consiguió votos del Norte Grande a cambio de comprometer un esquema de "zonas cálidas" para las tarifas eléctricas durante el verano. La medida debería instrumentarse por resolución de la Secretaría de Energía.
El mismo esquema alcanzará a gobernadores patagónicos sin una terminal política nacional definida, como Rolando Figueroa, de Neuquén; Alberto Weretilneck, de Río Negro, y Claudio Vidal, de Santa Cruz. Pero, por peso político y capacidad de incidir sobre votos propios o aliados, el Gobierno considera clave el vínculo con los mandatarios del Norte para completar la mayoría que necesita en la Cámara alta.