El Senado paraguayo destituyó por unanimidad al presidente Santiago Peña

La Cámara Alta de Paraguay aprobó sin debate la sentencia política contra el ahora exmandatario, tras rechazar su renuncia presentada por la crisis generada por el colapso de un banco digital. En minutos, Pedro Alliana asumirá la presidencia.

Un auténtico terremoto político sacudió a la vecina República del Paraguay. En una sesión histórica y de tratamiento exprés, el Senado aprobó por unanimidad la destitución de Santiago Peña como presidente de la Nación, desestimando el debate legislativo y avanzando de manera directa hacia la votación que selló su salida del poder con 44 votos a favor de la condena política.

La crisis institucional se desató y profundizó en los últimos días tras el colapso de la entidad bancaria digital Ueno, un banco con el cual el exmandatario había mantenido vínculos comerciales en el pasado.

El rechazo de la renuncia y el mensaje de despedida
Ante la inminencia del juicio político, Santiago Peña había presentado su renuncia el pasado jueves con la intención de "evitar más daño al país" y contribuir a que Paraguay recupere la tranquilidad institucional. Sin embargo, el Congreso rechazó la dimisión y decidió avanzar de fondo con la destitución para formalizar la sentencia política.

A través de una publicación realizada durante el desarrollo del debate legislativo, el propio Peña afirmó que priorizó el bienestar de la nación por sobre su futuro personal: 

"Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal. No quería que mi permanencia en el cargo se convirtiera en un factor de división o inestabilidad", expresó el exmandatario. 

Asimismo, pidió a los paraguayos sumar esfuerzos para reconstruir la institucionalidad y atender a las personas afectadas por el colapso financiero.

Asume Pedro Alliana
Tras la confirmación de la destitución, la crisis en el Ejecutivo se encamina hacia una transición inmediata. Está previsto que, en cuestión de minutos, una comisión bicameral del Congreso Nacional le tome juramento a Pedro Alliana para que asuma formalmente como nuevo presidente de la República del Paraguay y encabece la conducción del país tras la destitución de Peña.