Coparticipación provincial en picada: alerta en los municipios

La baja en la recaudación nacional impacta de lleno en la provincia. En abril, Salta tuvo el mayor retroceso en transferencias.

Si los municipios salteños esperan una mejora en la coparticipación provincial, que en el primer trimestre registró una caída interanual del 23%, según datos del foro que los agrupa, ese escenario aparece al menos lejano, o imposible. Así lo reflejan los últimos datos sobre transferencias desde Nación hacia las provincias, que luego, en cadena, impactan directamente en las finanzas locales. En abril, Salta fue la jurisdicción más afectada del país por la caída de los recursos automáticos, según el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).

El documento señala que las transferencias automáticas a provincias y CABA registraron en abril una baja real interanual del 3,2%, en un contexto de menor recaudación de los principales tributos que componen la masa coparticipable, como el IVA y el impuesto a las Ganancias. Pero el dato más relevante para el caso salteño es que la provincia mostró un desplome mucho más pronunciado: una caída real del 11%, la peor entre todas las jurisdicciones.

La magnitud del retroceso también se refleja en términos absolutos. A valores constantes, Salta perdió en abril unos $26.432 millones respecto del mismo mes del año pasado, con un impacto per cápita que la ubica entre las provincias más perjudicadas del país.

Tendencia acumulada
En el primer cuatrimestre del año, las transferencias automáticas registraron una caída interanual real del 5,7% a nivel nacional. Esta dinámica se da en paralelo a una baja sostenida en la recaudación de IVA y Ganancias, que explican cerca del 94% de la masa coparticipable, y que continúan afectados por la debilidad del consumo y la actividad económica.

En este contexto, la situación de los municipios aparece cada vez más comprometida. Desde el Foro de Intendentes de Salta ya advirtieron que, sin asistencia provincial mediante adelantos de coparticipación, muchas comunas no podrían afrontar el pago de salarios ni del medio aguinaldo. La presión sobre las cuentas locales se incrementa además por el aumento de costos operativos y las demandas salariales en un escenario inflacionario.

Discrecionales
A este cuadro se suma el fuerte recorte de las transferencias no automáticas desde Nación. En abril, estos envíos discrecionales cayeron un 53% real interanual y acumulan una baja del 57,2% en el primer cuatrimestre, consolidando uno de los peores desempeños en más de dos décadas.

A este cuadro se suma el comportamiento de las transferencias no automáticas, donde Salta también queda relegada en el reparto. En el primer cuatrimestre de 2026, la provincia recibió alrededor de $14.248 millones por esta vía, ubicándose en un segundo pelotón, lejos de los distritos que concentraron mayores recursos como CABA, Buenos Aires o Entre Ríos. Este dato refuerza la idea de que, más allá de la caída general de los envíos discrecionales, la distribución sigue siendo altamente desigual y con volúmenes acotados para provincias del norte.

Dentro de ese esquema, los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), uno de los principales instrumentos de asistencia extraordinaria, muestran que Salta captó cerca de $11.000 millones en el acumulado del año. Si bien se ubica en un nivel intermedio respecto de otras jurisdicciones, el monto resulta limitado frente a la magnitud de la caída de los recursos automáticos y las necesidades fiscales crecientes.

Con menos recursos desde Nación, una coparticipación en retroceso y asistencia discrecional en mínimos, la cadena de financiamiento que sostiene a provincias y municipios muestra signos de tensión creciente. En ese esquema, Salta no solo queda expuesta, sino que lidera el ranking de caída, lo que anticipa que la recuperación de las cuentas municipales todavía no está en el horizonte inmediato.