41 muertos: nuevos datos sobre el choque entre dos trenes de alta velocidad
Dos trenes de alta velocidad chocaron en España y el saldo es devastador.
El siniestro ocurrió alrededor de las 19.45 del domingo, cuando un tren de alta velocidad de la empresa privada Iryo, que cubría el trayecto Málaga-Madrid, descarriló por motivos que todavía se investigan. Tras salirse de la vía, la formación invadió el carril contrario.
En ese mismo momento circulaba otro tren, el Alvia 2384 de la estatal Renfe, que viajaba desde Madrid hacia Huelva. El impacto fue frontal y a gran velocidad, lo que provocó que varios vagones se destruyeran por completo y que al menos dos cayeran por un terraplén de varios metros.
Decenas de víctimas y escenas de horror
Las autoridades confirmaron 41 personas fallecidas, entre ellas el maquinista del tren Alvia. Además, se contabilizan más de 150 heridos, con al menos 12 en estado crítico internados en terapia intensiva. Entre los lesionados hay niños, uno de ellos en estado muy grave.
Los servicios de emergencia trabajaron durante horas para rescatar a pasajeros atrapados entre los hierros retorcidos. Hospitales de toda la región activaron protocolos de emergencia para atender a los heridos.
Luto nacional y reacción política
Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno de España decretó tres días de luto nacional, con banderas a media asta en todo el país.
El presidente Pedro Sánchez se trasladó al lugar del accidente junto a ministros y autoridades nacionales. Allí aseguró que se llevará adelante una investigación exhaustiva para esclarecer lo ocurrido.
"Vamos a dar con la verdad, vamos a conocer la respuesta", afirmó.
También se pronunciaron los Reyes de España. Felipe VI expresó su "consternación y preocupación" por el accidente y confirmó que, junto a la reina Letizia, viajarán a la zona del siniestro para acompañar a las familias de las víctimas.
Alertas previas sobre el estado de las vías
En las últimas horas tomó fuerza un dato clave: un sindicato de maquinistas había advertido meses atrás sobre desgaste y fallas en vías de alta velocidad, incluso en el tramo donde ocurrió el choque. La denuncia, dirigida al administrador ferroviario ADIF, hablaba de baches, problemas en líneas eléctricas y desperfectos reiterados. Todo ese material ahora forma parte de la investigación.