Los aeropuertos de Roma-Fiumicino, Milán-Linate y Malpensa empiezan los controles a los viajeros procedentes de España
La medida “extraordinaria” busca reforzar los controles ante posibles movimientos irregulares de personas dentro del territorio europeo.
Los aeropuertos italianos ya han comenzado a aplicar controles a los pasajeros procedentes de España tras la decisión del Gobierno italiano de suspender temporalmente el acuerdo Schengen. La medida, anunciada por la primera ministra Giorgia Meloni como una actuación “extraordinaria” para reforzar la seguridad nacional, llega después de la entrada masiva e irregular de migrantes procedentes de Marruecos a través de la frontera de Ceuta.
La suspensión temporal de Schengen implica la reintroducción de controles fronterizos entre Italia y España, una medida excepcional que Roma justifica como preventiva ante la posibilidad de movimientos irregulares de personas dentro del territorio europeo. Las autoridades italianas han aclarado, no obstante, que estas verificaciones no afectan al funcionamiento habitual de las conexiones aéreas entre ambos países.
Los primeros controles se han activado en aeropuertos estratégicos como Roma-Fiumicino y los milaneses de Linate y Malpensa. Los agentes de la Policía de Fronteras italiana han comenzado a realizar comprobaciones selectivas de documentación a los viajeros procedentes de España, con especial atención a los pasajeros de terceros países, es decir, aquellos que no cuentan con nacionalidad de un Estado miembro de la Unión Europea.
Primer día de controles tras la decisión del Gobierno italiano
En el aeropuerto romano de Fiumicino, uno de los principales puntos de entrada internacional del país, las inspecciones comenzaron con la llegada de vuelos procedentes de Madrid, Barcelona y Málaga. Según informó la agencia italiana ANSA, las primeras comprobaciones se centraron principalmente en viajeros extracomunitarios llegados desde España.
El objetivo de estos controles es verificar que los pasajeros cuentan con la documentación necesaria para entrar en Italia y continuar su desplazamiento dentro del espacio Schengen. Las autoridades han establecido que las revisiones serán selectivas y que únicamente se realizarán comprobaciones más exhaustivas cuando existan dudas sobre la situación documental de un viajero.
La medida tendrá una duración inicial de un mes, según la información comunicada por las autoridades italianas y recogida por ANSA. Durante este periodo, los agentes fronterizos podrán realizar controles a los pasajeros procedentes de España en los principales puntos de entrada del país.
Un viajero español relató a EFE que los agentes le solicitaron el documento de identidad en dos ocasiones durante el trayecto entre el avión y la terminal. Otros pasajeros indicaron también que las verificaciones provocaron pequeñas colas a la salida de algunos vuelos, aunque varios consideraron comprensible la aplicación de la medida ante la situación actual.
Controles también en los aeropuertos de Milán
En Milán, los aeropuertos de Linate y Malpensa también han puesto en marcha las verificaciones. Aunque inicialmente estaban dirigidas a pasajeros extracomunitarios, la Policía aeroportuaria amplió posteriormente los controles a todas las conexiones procedentes de España.
Por su parte, los responsables aeroportuarios han confirmado que la actividad continúa desarrollándose con normalidad y han recomendado a los viajeros llevar consigo un documento de identidad válido para evitar posibles retrasos.
La sociedad gestora del aeropuerto de Fiumicino, ADR, informó previamente a los pasajeros sobre la reintroducción temporal de los controles internos en las fronteras del espacio Schengen y recordó que las conexiones aéreas entre Italia y España mantienen sus horarios habituales, sin cambios en la operativa prevista.