Habló la mamá del nene que murió porque el anestesista se distrajo con el celular

La Justicia sentenció a tres años de prisión en suspenso a Mauricio Javier Atencio Krause por la muerte de Valentín Mercado Toledo. Además, lo inhabilitó para ejercer la medicina por siete años y seis meses.

La Justicia de Río Negro dictó este martes una condena de tres años de prisión en suspenso para Mauricio Javier Atencio Krause, el anestesista que en 2024 se distrajo con el celular durante una intervención quirúrgica y provocó la muerte de Valentín Mercado Toledo, de 4 años, en el Sanatorio Juan XXIII de General Roca.

Además de la pena en suspenso, el tribunal resolvió inhabilitarlo durante siete años y seis meses para ejercer la medicina y le impuso estricto cumplimiento de reglas de conducta, entre ellas presentarse mensualmente ante la Justicia y no cometer nuevos delitos. Fue hallado culpable del delito de homicidio culposo.

"La Justicia escuchó a mi bebé"
Tras conocerse el fallo, Ariana Toledo, la mamá de Valentín, habló con TN y expresó que, por primera vez en casi dos años, siente un mínimo consuelo: "Hoy pienso que la Justicia escuchó a mi bebé y me escuchó a mí. Estoy muy conmovida y agradecida".

La mujer destacó la labor del Ministerio Público Fiscal y de la Oficina de Asistencia a la Víctima (OFAVI): "Me acompañaron mucho durante este año y siete meses".

Un procedimiento de rutina que terminó en tragedia
El 11 de julio de 2024, Valentín fue ingresado para una intervención considerada menor: una cirugía por hernia diafragmática. Sin embargo, lo que debía ser un procedimiento simple se transformó en una tragedia.

Durante el juicio quedó acreditado que Atencio Krause se distrajo mirando su teléfono celular, en momentos en que debía monitorear los signos vitales del niño. Las pericias revelaron que Valentín estuvo al menos diez minutos sin registros de presión ni oxigenación, sin que el anestesista lo advirtiera.

Incluso se comprobó que el médico abandonó el quirófano en pleno procedimiento para buscar un cargador para su teléfono.

Como consecuencia, el pequeño sufrió una encefalopatía hipóxico-isquémica, es decir, falta de oxígeno en el cerebro, que derivó en muerte cerebral.

El fiscal Gastón Britos Rubiolo fue contundente en los alegatos:
"El imputado omitió su deber de vigilancia continua. Solo tenía que mirar el monitor o al propio niño para notar que algo andaba mal".

Dolor, ausencia de arrepentimiento y una frase cruel
Ariana Toledo también reveló que el anestesista nunca pidió disculpas a la familia. "Ni él, ni el sanatorio, ni los otros médicos", lamentó.

Pero lo más duro ocurrió en el último día del juicio, cuando Krause se acercó a ella y le dijo que pensara que él había sido "la última persona que vio a su hijo despierto". "Fue muy cruel escucharlo decir eso", afirmó.

Lo que viene: juicio civil
La mamá de Valentín adelantó que esto no termina con la condena penal: "Ahora sigue una demanda civil hacia el sanatorio, los médicos y el anestesista".

La sentencia penal quedó firme, mientras la familia continúa buscando justicia integral por la muerte del niño.